Sincrotrón ALBA

La iniciativa contempla tanto la adquisición e instalación del equipamiento científico como la construcción de un nuevo edificio que albergará el microscopio.
El proyecto ha sido seleccionado en la convocatoria de ayudas Singulares Institucionales, financiada por el Departamento de Investigación y Universidades de la Generalitat de Catalunya y fondos europeos, y está liderado por el Sincrotrón ALBA en colaboración con el CSIC y el IRB Barcelona.
La crío-tomografía electrónica es una técnica clave en biología estructural, ya que permite obtener imágenes tridimensionales de macromoléculas, células y tejidos con resolución atómica. Tiene aplicaciones directas en la investigación de enfermedades infecciosas, cáncer o el desarrollo de nuevas terapias.
Esta tecnología complementará las capacidades ya existentes en el Sincrotrón ALBA, como la cristalografía de rayos X, la microscopía de rayos X, la microscopía infrarroja y la microscopía y tomografía de rayos X por contraste de fase.
La integración de este nuevo equipamiento permitirá desarrollar estudios multimodales y correlativos, en los que una misma muestra podrá analizarse mediante distintas técnicas experimentales. Este enfoque es esencial para abordar retos complejos en salud y biomedicina, cubriendo múltiples escalas espaciales, niveles de organización biológica y tipos de información estructural, química y funcional.
El proyecto cuenta con un presupuesto total de 7 millones de euros. El 50 % de la financiación procede de la convocatoria de ayudas Singulares Institucionales 2024 del Departamento de Investigación y Universidades de la Generalitat de Catalunya y fondos europeos, mientras que el 50 % restante es aportado por el Sincrotrón ALBA, el CSIC y el IRB Barcelona. El proyecto permanece abierto a la participación futura de otras instituciones para su desarrollo y operación con derecho a acceso prioritario.
El crío-microscopio se ubicará en un nuevo edificio, cuya construcción está prevista para los próximos tres años, y que estará conectado con la sala experimental de la futura línea de luz CORUS de ALBA II, dedicada a la nano-imagen y la nano-espectroscopía. Ambas infraestructuras compartirán laboratorios de preparación de muestras y capacidades científico-técnicas.
Operará a 300 kV y ofrecerá niveles de contraste y relación señal-ruido de entre los más avanzados a nivel internacional. En conjunto con las técnicas correlativas actuales de ALBA y las futuras de ALBA II, esta nueva plataforma situará al Sincrotrón ALBA entre las infraestructuras pioneras a escala mundial en el ámbito de la nano-imagen biomédica.
El nuevo microscopio estará disponible para toda la comunidad científica, con un sistema de acceso competitivo para grupos de investigación nacionales e internacionales, y constituirá una herramienta estratégica de innovación para la industria farmacéutica y del sector de la salud.